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II Asamblea Mundial sobre
el Envejecimiento
Cuando todavía
la resaca científica y humana de nuestro 2° Congreso
Iberoamericano de Enfermería Gerontológica a celebrar
en Huelva en la mitad del mes de marzo, no se haya desvanecido,
los compromisarios de casi doscientos países de todos los
continentes estarán iniciando su andadura hasta Madrid para
este Encuentro en el que España será anfitriona.
Hace veinte años que Viena fue sede de aquel primer Foro
Mundial con el envejecimiento como protagonista y aún resuenan
ecos de las numerosas recomendaciones que en aquella pionera reunión
se dictaron y los ritmos recomendados para implementar acciones
que previnieran la “no malignización” del envejecimiento,
desde una conquista social como entiendo debemos de contemplarlo,
a un problema socio-político, como muchos sugieren.
Mi personal opinión dista de aprobar el cumplimiento en nuestro
país del Plan de Acción Internacional de entonces
y las inversiones económicas y sociales que el panorama demográfico
dibujado requerían, situándonos hoy por un lado, a
la cabeza del fenómeno del envejecimiento en todos los continentes,
y por otro, en un muy discreto plano de desarrollo en esta área
con respecto a otros territorios vecinos. Competencias y acciones
diluidas entre la administración central, las regionales
y locales, no han conseguido “resolver”, al ritmo que
los requerimientos imponían.
Confiamos en que esta próxima reflexión de todo el
mundo sobre los nuevos interrogantes planteados por el proceso de
envejecimiento de nuestras sociedades, suponga un arranque definitivo
del movimiento internacional para mejorar la percepción social,
la salud e independencia de los más mayores y los numerosos
desafíos que implica la vejez. Deseo que ahora que España
es el anfitrión nos comprometa a encabezar un movimiento
histórico de transformación en nuestra sociedad, en
la que los resultados no tarden en insinuarse, ni los nuevos planes
y dotaciones presupuestarias sean otra vez vagón de cola
para nuestros gobernantes.
“Construir una Sociedad para todas las Edades” es el
lema elegido para este magno acontecimiento, respondiendo a la llamada
de “los de sin voz”. Aquellos que en una ufana y aparente
sociedad de todos, no tienen cabida o nunca con el peso que les
corresponde.
Favorecer el nacimiento de nuevos miles de ancianos con derechos
reales de participación, en un mundo permisivo y seguro para
ellos es un orgullo que a todos los que aspiramos un día
a ingresar en ese grupo debiera honrar. La responsabilidad para
hacer de nuestra Sociedad del siglo XXI un mundo de todos, sin colores,
credos o, especialmente hoy, edades, está sobre la espalda
de cada individuo y cada colectivo.
No tengo dudas de la rúbrica de esta Segunda Asamblea Mundial
sobre el Envejecimiento al papel estelar de los cuidadores profesionales
y familiares como pilar básico en un futuro de “grandes
y frágiles ancianos”. Espero que su estela sirva de
detonante para el despegue definitivo de nuestra disciplina enfermera
y nuestra especialidad gerontológica.
Desde nuestra asociación os deseamos buena suerte y buenos
frutos.
J. Javier Soldevilla Agreda
Presidente SEEGG
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